miércoles, 6 de agosto de 2014

Lánzate en bomba (estamos de vacaciones)

Hace un año me sentaba en la hierba con Deb para hablar sobre emprender y otras tantas cosas. Me pidió que eligiera un sitio importante para mí y nos fuimos al templo de Debod que es donde hace casi cinco años tuve mi primera cita con el amore. De hecho, se le puede ver en el vídeo ahí detrás, jugando con paxarito en un banco. 


Ha pasado ya un año, he dicho, y un montón de cosas. Me quedé embarazada, saqué tres colecciones, dibujé mucho, hice un curso de empresas y otro de parejas, nació Juan, se murió mi abuela y hace menos de un mes se murió también nuestro perrolobo Gastón. Rapidito. En apenas un par de líneas. 

Ahora paxarito, cuando pasa un avión, lo señala y dice: "Tatón". Es su modo de explicar que Gastón está en el cielo, con los aviones, y también con Maruja, mi abuela, que me escribía cartas contándome lo suyo con el abuelo, nos compraba curasanes y llevaba las uñas más cuidadas del mundo.

Comprenderán que necesito unas vacaciones, así que esta noche bajamos la persiana de la shop online. Del 7 de agosto hasta el 8 de septiembre. Mientras, pueden seguir mis rollos en instagram o twitter, o escribir a hola@luciabe.com. Aunque lo más sensato es disfrutar del verano y lanzarse en bomba, volver a enamorarse, mandar postales y levantarse pronto para disfrutar de un par de amaneceres...


Yo, que siempre he sido muy de listas, ya tengo la mía para este mes de agosto. Una pequeña hoja de ruta para lanzarme en bomba que hasta he convertido en fondo de pantalla para que no se me olvide (pueden descargársela ustedes aquí). Suena Good morning brigth eyes, paxarito se ha ido con los abuelos al norte, el amore trabaja y Juan, por fin, duerme. Estoy sola... comienzan mis vacaciones. 

¡Sean felices!

jueves, 31 de julio de 2014

Madres bonitas

Un día te das cuenta de que llevas un mes con el mismo vestido que compraste en las rebajas de H&M hace cuatro años. Y de que tienes los cristales de las gafas rayados, y las patillas tan abiertas que cada vez que te agachas se caen de un lado. De que no has estrenado el rímel nuevo que te regalaron cuando cumpliste los treinta, y en tu armario se mezclan jerseys con vaqueros y bufandas y vestidos veraniegos que no te valen, así todo junto y sin planchar.

Y entonces te das cuenta de que tienes que parar. Intentar rascar unos minutos al día, recoger tus trocitos que se han ido quedando en el ordenador, en las noches sin dormir, en el carrito de la compra, la lavadora, en los viajes presurosos a la guardería... Pintamos vidas bonitas a través de nuestro mundo en redes sociales, pero ¿qué hay del nuestro? También nuestro instagram real necesita piestureo, labios rojos y algo de tacones.

Haz un esfuerzo. Píntate las uñas de los pies, aunque sean las once de la noche. Y en vez de tragarte cualquier programa por puro agotamiento, apaga la tele. Lee dos páginas de un libro. Luego dará tiempo a más. Cómprate algo bonito que no necesites, aunque sea por internet. Ponte guapa aunque estés en casa. Deja de mirar esa barriga fofa, que con tiempo volverá a su sitio. Y lee a Andrea Amoretti. Ella sabe mejor que nadie que el estilo no es incompatible con ser madre. Yo con dos niños me estoy volviendo loca, pero me llena de paz leer su último mail: la cosa no para de mejorar, con el tiempo es todo más y más bonito". 



Lee, aunque sólo sea una página
Cuñas de Clarks, comodísimas. Me cuentan que acaban de sacar
colección de tallas grandes, ¡y es preciosa!

sombrero canotier de Lucía Be    lipstick Paul&Joe de Olivia The Shop   
Traje de baño J. Crew    Camiseta de Petit Bateau   
Pulsera de Beroque    Sandalias de cuña de Clarks    Shorts viejos de mi amore 


Y hablando de estilo: manual de supervivencia en rebajas
tips de estilo para todas y un montón de ideas 
para sacarle partido a los fulares este verano.
 ¡Sean felices!

lunes, 14 de julio de 2014

Escapadas imaginarias

Coger el coche y perderse entre las montañas. Antes lo hacíamos cada tarde de verano, ahora echo de menos esa libertad de cuando no había paxaritos ni pañales y sólo había que cruzar la puerta para desconectar. Si pudiera, ahora mismo me iba a ver a Esther a su pequeña tienda gourmet en la Vall d'Albaida. Ella me pondría un Malavida o un gin tonic con Ginself, y hablaríamos horas ante un bol de las patatas fritas más ricas, que solo las he probado en su barra. Vale la pena ir a L'Exquisit sólo para pedirle un paquete de patatas, y un vino, cualquiera, de su carta. 

No sólo patatas y vino (que luego me acusan a mi de borracha): para comer, El Calero, en Albaida, donde el padre de Esther hace la mejor paella del mundo. Y para dormir y relajarse, en Salem está la Granja de San Miguel, una granja preciosa en medio del campo con casa rural, spa y una piscina con la que sueño desde hace meses.

La tienda de Esther: L'Exquisit
Veladas en L'Exquisit
Granja de San Miguel
Ya que estamos de escapada imaginaria, pregunto a Susana, de Vuelo Directo, dónde ir. Su blog es click seguro cuando busco lugares donde perderme, lleno de rutas y lugares que ella misma descubre en su cuaderno de viajes. Me contesta un mail con dos destinos: 

"Ravello, en la Costa Amalfitana, donde Villa Cimbrione y Villa Rufolo son visitas obligadas. En la primera, elegantes bustos y estatuas de inspiración clásica contemplan junto con el visitante el intenso mar azul casi a vista de pájaro, mientras que en la segunda destacan además los bellos y ordenados jardines, escenario perfecto para los conciertos al aire libre que allí se celebran por la noche.


O el Valle del Duero portugués, con sus quintas en otro tiempo bodegas hoy reconvertidas en acogedores hoteles boutique con espectaculares vistas al río y a los rabelos que lo recorren. Barcos de madera llenos de encanto que antes transportaban barricas de vino a Oporto y que ahora pasean a relajados viajeros, que contemplan entusiasmados los viñedos en terraza, mientras se protegen del sol con un precioso canotier".


Susana & Ginnie Maddox en Quinta Nova Nossa Senhora do Carmo
Villa Cimbrione, Ravello.

Vuelvo a España con parada en La Casa Amarilla, una casa rural en Pardavé de Torío de la que llevaba tiempo queriéndoles hablar. Loreto me escribió hace casi dos años para encargarme su identidad corporativa y desde entonces nos hemos cruzado mails como si fuéramos amigas de la infancia austeniana: "Pardavé es el pueblo de  mi padre y para nosotras el lugar de veranos eternos y felices con primas, tías, abuelos, vecinas... mi hermana y yo tenemos nuestros trabajos urbanitas y aunque parecemos chicas de tacón y  asfalto, la realidad es que somos Heidis en el exilio. Nuestros genes campesinos son muy fuertes"    

La historia: en 2006, Loreto se empeña en comprar la casa color amarilo construida en la finca de su bisabuela Lucía. "La casa estaba hecha un cisco. Como no podíamos contratar un batallón de obreros y decoradores, poco a poco esclavizamos a nuestros padres y a todo el que se ponía a tiro y la fuimos adecentando (en ello seguimos…). El primer verano se nos resquebrajaron las manos de tanto lijar y limpiar", me cuenta.

Heidi en el exilio o Escarlata en el siglo XXI: "Nos sentimos las depositarias de un trozo de mundo que generaciones anteriores han conservado. Es nuestra tierra roja de Tara, un sitio al que volver, que nunca cambia, te espera". Allí han establecido un sitio casi mágico, donde no hay guerras de bolas de pintura ni tiro con arco, sino paseos, baños en el río y embutido del bueno. Ah, y miel. Miel que producen sus propias abejas y que ellos distribuyen a muy pequeña escala. Un secreto: regalan siempre un bote a todo el que va a visitarles, ¡y está deliciosa! 




Y ya que estamos, acabo a lo grande con uno de esos viajes que organiza el fotógrafo Álvaro Sanz. Eslovenia: Cámara, montañas y aguas cristalinas color turquesa, ¿se les ocurre algo mejor?



Ey, pero y lo que refresca la piscinita hinchable 
que hemos montado en la terraza...

martes, 8 de julio de 2014

Medalla de bronce

Paxarito ha acabado el curso y la guardería para celebrarlo ha organizado unas mini olimpiadas. Es emocionante ver desfilar a sesenta enanos al son de la banda sonora de Carros de fuego. Que yo, extremadamente sensible a este tipo de eventos, llore emocionada, es muy normal, pero hasta el amore soltó un par de lágrimas agarrado a su pequeño atleta.

La prueba final consistía en una gran carrera multitudinaria de padres e hijos. Cedí el honor al padre porque mis lorzas de recién parida y Juan amorrado al pecho no quedarían bien en la foto final. Paxarito no es especialmente rápido y el amore tampoco, pero sí especialmente guapos. 

Suena el aviso y empieza la carrera, y como suponía, mi pareja ganadora no es ni de lejos la más veloz. Pero reparo en algo curioso: Paxarito no mira al frente, a la meta, es más ni siquiera mira al suelo para no caerse. Solo mira feliz y sonriente hacia arriba, a su padre. Y cuando llegan los dos al final, se gira hacia atrás y con esa manera tan suya de señalar grita exultante: "Hugooooooo!" 

Hugo es su mejor amigo y venía de la mano de su abuela. A los dos les quedaba aún un buen trecho para terminar.

En ese momento pienso que quizás en esta carrera todo consista en eso, en mirar hacia arriba, a quien te quiere, y pararse a ver quién viene detrás. Aunque no ganemos ni la medalla de bronce.


martes, 24 de junio de 2014

viernes, 13 de junio de 2014

Summer new!!

Es lo que pasa cuando a una le retrasan la fecha de parto, que se vuelve medio majara. Imagínense: tienda cerrada, pedidos enviados... todo a punto para la baja maternal y maletas hechas. Voy tan contenta a monitores y la matrona: "pero nena, que nos hemos equivocado, hasta dentro de dos semanas no sales de cuentas". Mi suegra venía entonces hacia casa porque se suponía que tenía que estar dando a luz y yo ahí plantada y ojiplática perdida, sin saber qué hacer. 

Así que tras berrear durante hora y media con el pobre amore, me entró una efervescencia creativa, y me puse a sacar productos nuevos como una loca. Ocho días con la tienda cerrada y sin dar a luz dan para mucho: que si tazas, que si carcasas, sombrerospostales y hasta una cuchara en colaboración con la maravillosa tienda de El sofá amarillo.

Les iré contando poco a poco, pero ya está todo subido a la web para que puedan comprar lo más fresco del verano. Ya saben: hecho en el campo con amor.

 

canotier de verano
canotier de flores
LA TAZA
Funda para IPhone 4 y 5 y Samsung 3 y 4. Con color y mucho brillo.
Vámonos de aventura, baby 
Eres exactamente como te imaginaba
Cucharas Lucía Be

01. Vámonos de aventura. 02. Las Antonietas
03. Corona - cinturón de flores. 04. Funda de móvil


martes, 10 de junio de 2014

Mi vida con tres

Vivir en el campo suena romántico y evocador, pero llegar a casa tras dar a luz con la única compañía de Gastón, el amore y dos niños, no es precisamente una bonita escena sacada de una película de James Ivory. Ni madres, ni suegras ni nada de nada, sólo alguna vecina que a veces se pasa a traernos croquetas y Pablo con sus cajas de guisantes. 

Juan nació largo y moreno, y a su llegada abdicó el Rey y hasta se incendió una parte del hospital en el que estábamos. Pasar la tarde después del parto sentada en la acera con mi batamanta fue hasta divertido, con paxarito agarrando goteros y tocando las narices a un chino enfermo sentado a nuestro lado. El pobre no se lo ha tomado muy bien, lo de su nuevo hermano, y le mira con cara de ascopena mientras grita y sentencia que no. "¿No qué?", le pregunto. "Pues que no", dice muy digno. Y así no hay amor de hermano ni foto que valga.

Las noches se han vuelto eternas y nuestra cama ahora es un campo de botellas de aquarius vacías, baberos, pañales y sábanas revueltas. Me entran ganas de llorar porque Juan es muy pequeño, porque hay niños que no tienen qué comer, porque la asquerosa de Elsa Pataky está estupenda y ella tuvo mellizos, porque este verano no pienso ir a la piscina con estas mollas, porque han echado a la vegana de MasterChef, porque veo el telediario, se me quema la comida, me da pena paxarito y echo de menos a mi madre. Así, todo junto y revuelto y en bucle. Y encima aún no he estrenado mis pezoneras de plata.

Juan, ese moreno con ojos de chino que no se parece a nadie, lo ha revolucionado todo. Pero es mirarle, escuchar sus ruidos, olerle... y saber que todo va a ir bien. La naturaleza es complicada y el amore me recuerda mis berridos en la sala de dilatación: "¡¡¡¡¡¡¡no quiero tener más hijoooooos!!!!!!!". Pero la memoria, más rara todavía, va borrando las huellas del parto, de las contracciones sin epidural, de las noches sin dormir, de las hormonas... y al final sólo queda el amor infinito hacia ese moreno que le ha robado el sitio al amore en la cama. 

Todo vuelve a su sitio. El amore volverá a su cama, Juan a su cuna y fijo que incluso a paxarito empieza a hacerle gracia eso de tener un hermano. Y hasta los puntos, las mollas y las hormonas irán dejando paso a una vida más normal. La vida con tres maromos se presenta emocionante, les iré contando.


♥    Los pedidos en la tienda online ya salen con normalidad